Piezas creativas


La Pieza Editorial: El Cartel
El diseño del cartel se articula en torno a una vela central, cuya llama no es solo fuego, sino la representación de un espacio cálido y seguro. Esta llama eterna no se sostiene por un pabilo convencional, sino que nace directamente de la palabra «Amor», fundiendo el concepto con su propia luz.
Para elevar la pieza, se ha trabajado un fondo con textura de seda. Esta elección es estratégica: la seda representa el lujo (porque el amor verdadero es un privilegio) y, al mismo tiempo, la extrema delicadeza y suavidad con la que debe tratarse este sentimiento.
La Identidad Visual: El Logotipo
Para la creación de la marca gráfica, se ha optado por un lenguaje de formas redondeadas y orgánicas, seleccionadas por su capacidad de proyectar amabilidad y acogida. El núcleo visual es una esfera protegida, un punto que habita dentro de una forma envolvente con un ligero dinamismo. Este movimiento no es azaroso: representa que amar es un acto consciente y una actividad constante, lejos de ser algo estático.
Ubicado simbólicamente en el «lado del corazón», el isotipo se aleja de cualquier binarismo o estereotipo, logrando una representación sin género que apela a la esencia humana universal.


El Sistema Tipográfico: Cercanía Formal
La tipografía sigue la estela morfológica del logotipo, empleando trazos curvos que refuerzan la calidez del concepto. En este sistema, el interletrado (kerning) es deliberadamente estrecho: las letras conviven muy juntas, casi rozándose, para evocar la cercanía y la intimidad inherentes al afecto. Como un guiño de coherencia visual, el «punto» característico del logo permanece escondido en los detalles de los glifos, manteniendo la unidad del sistema en cada palabra.
